Después de un mes del inicio del conflicto, Donald Trump continúa envuelto en el envío de señales contradictorias y confusas sobre la continuidad o la finalización de la guerra en el Cercano Oriente. Las dudas del magnate devenido en presidente, que alterna amenazas con promesas de pronta resolución del conflicto, contribuyen a profundizar la crisis en su administración, a generar conflictos al interior del Pentágono, empeorar los indicadores económicos y degradar su imagen doméstica e internacional. Sus incongruencias, además de generar malestar, contribuyen de forma progresiva a horadar la pretensión del excepcionalísimo estadounidense y al mismo tiempo debilitar las quimeras en el consumo ilimitado que denominan como asequibilidad.El Mundo | Página|12
La Plata: 15°
19° / 17° - Lluvia ligera